lunes, 6 de julio de 2015

Duros principios, grandes pilares.

Suelo decir siempre algo anterior a mi historia. Y hoy no va a ser menos, como bien recordáis mi título es "Diario de una vida de libertad" y aquí como digo se vulnera, con insultos por decir lo que piensas, siempre y cuando yo no faltando nunca (si alguno se siente ofendido que me lo diga), lo dicho. Han pasado ciertos insultos por mi página de Facebook con alguna que otra falta de ortografía tipo confundiendo la B con la V, a lo cual no me he dado cuenta y se quien es esa persona. Da gracias que nadie halla hecho ninguna foto y que yo no me halla dado cuenta, porque podrían hacer mucho daño al partido que representas.

Volvemos a mi historia, cuyo ánimo es ayudar a la gente y que mas o menos se guíen.

Finalmente, llego a mi destino, todo me parece extraño, primera salida del país, diferente idioma, nueva gente (a lo cual llevo un contacto cedido por una amiga de mi tía Manuela). Todo se ve verde y fresco, las casas con tejado de pizarra, típicas de a principios del siglo XX. Los únicos conocidos que llevaba era Melanie (una chica de mi pueblo, que ha triunfado en esta ciudad), Aitor (un chico de Mojácar que estudió conmigo) y al chico que anteriormente he dicho que no tengo ni idea de quien es Victor.

Total, mi hospedaje lo hice mediante una web que se dedicaba a ayudar a la gente que decide irse a vivir una aventura o una vida (si queréis me la podéis preguntar por privado). Cojo el tren, compro mi ticket y llego a la estación de Liverpool Street y allí coger un metro que te lleva a Bethnal Green donde me tiene que recoger el chico de el hospedaje. Me ayuda con mi equipaje y me lleva al sitio donde voy a residir, era un bloque de estudios, aunque a mi lo que me daba mas miedo es que justamente al lado había un centro de desintoxicación (más bien como luego me comentaron mis compañeros han tenido problemas con ellos) 

Llego a mi estudio (al abrir la puerta me viene un fuerte olor a marihuana) el cual compartía con 5 chicos italianos en 3 literas (lo que aquí en España se criticó mucho con los pisos patera) aunque la verdad muy buena gente todos y no tenía problemas con la comunicación ya que hablaban perfectamente castellano. Eran Heitam, Daniel, Patricio, Fabio, Lorenzo y Darío (pero este vino cuando se fue Patricio) con Fabio tenía mas trato era el más mayor de todos y de el único que me despedí cuando volví, pero aún así me acuerdo de los demás.

Ellos fueron los que mas o menos me hicieron desenvolverme en esta ciudad (aparte que durante la semana de semana santa no busqué trabajo)

Adjunto unas fotos de ellos.


De izquierda a derecha: Heitam, Daniel, yo y Fabio.


Daniel, Lorenzo, Heitam, Fabio, Darío y yo.


Patricio, Heitam, Daniel y yo

Y mi barrio.




Pasaron 3 o 4 días y decidí quedar con Victor (el familiar de la amiga de mi tía) la verdad que el chico, era una joya de buen chaval, la primera borrachera me la pegué con el y dormí en un sofá de su casa aparte de invitarme a comer.

No tengo ninguna foto con él, así que no la puedo poner.

Entrevistas de trabajo.

Llegaron las entrevistas de trabajo, el primer sitio lo peor de lo peor. Os digo, Restaurante "español" 
dirigido por un iraní, con cocineros italianos y búlgaros, y con un camarero italiano (luego no me extraña que los ingleses hagan las paellas con chorizo). Y ya no hablamos del higiene, ratones por doquier, tomates podridos y queso rancio.... y la mayor estafa de todas vendiendo, jamón serrano (mas salado que un bacalao) por ibérico... y si señoras y señores esto existe, concretamente en Fulham Brodway a 500 metros de el campo de el Chelsea. Llamado "el metro" el dueño iraní desprestigiaba a España (cuando casi toda su fortuna la había hecho allí), homofogo y de vez en cuando se le escapaba "España esta llena de putas y maricones", estafador al más no poder, me dice que me voy a cobrar en la prueba a 3,20 (lo legal es 6,35 en aquel momento) y que iba a estar 2 semanas y si le gustaba se quedaba conmigo. Obviamente no lo acepté y espere al día siguiente para otra entrevista.

Segunda entrevista, un restaurante indio, Zaika (para que me tachen de racista), he de decir que era un restaurante precioso y de este tengo una foto, también probé la comida India, me pareció exquisita, sobretodo el Butter Chicken. Ahí conocí a Diego Cuesta (otro chico que no tengo ninguna foto con él) volvió a Madrid porque estaba muy quemado con el curro (y con razón) luego volvió y ahora esta trabajando en una empresa de apuestas (hasta que yo se), todo bien en este sitio pero se trabajaba mucho y se ganaba poco a lo cual yo también acabé quemado vivo al igual que Diego.





Quedada con una vieja amiga y harto de los trabajos.

Sabía que no iba a ser nada fácil, pero siempre he sido una persona luchadora. Pero estaba muy quemado, a lo cual llega el fin de semana y me llama una persona conocida mía, Melanie (una chica super alegre y simpática y me dice de quedar para preguntarme como me va todo a lo cual no quedó solo conmigo también con una amiga suya (Alejandra la que más tarde sería mi compañera de piso).

Esta foto es de diciembre del 2012.



Yo, Alejandra y Melanie.


Le explico mi situación que estaba muy quemado y que había dejado el restaurante indio hasta otra entrevista, ella me dio ánimos y me decía que es difícil al principio (y tanto), pero tiré hacia adelante y deseaba tanto que el siguiente fuese mejor que...

Hello, my name is Petar Vasilev, from The Commonwealth Kitchen.


domingo, 31 de mayo de 2015

Duras despedidas...

Se que muchos estarán esperando mi opinión sobre las elecciones... creo que esta bastante clara y por una parte estoy orgulloso y otras no... No voy hacer debate de esto y voy a seguir con lo que empecé.
Como muchos saben, era la primera vez que salía del país, con diferente lengua (a lo cual lo hacía más difícil), no sabía si estaba haciendo lo correcto o no... mi sensación era como aquel que hace el amor por primera vez, no sabe lo que hace, solo se guía por el instinto y las ganas...
Aún recuerdo a mis padres cuando le dije que me iba, la forma por la que se enteraron fue un poco brusca y lo sé, pero era la única manera de que lo hiciese. Mi despedida fue reunión con todos, padres y hermano, y dije presentando unos pasajes de vuelo de ida hacia la ciudad de Londres "Papa, mama, Fran, me voy a Londres" al principio no se lo creían, pensaron que era una broma... pero era en serio. a poco menos de una semana de Semana Santa me decidí y lo hice... no sabía lo que me esperaba solo iba con ilusión y con ganas, aún así lo aceptaron aunque mi madre fue la que menos se lo esperaba y mas dolida quedó con eso... intenté animarla, he intenté engañarla diciéndole que es algo pasajero, pero no lo era, era algo que para mi era indefinido.
Llegaba el momento de decírselo a mis amigos... a lo cual ellos también se lo tomaron a broma y coña, como he dicho todos me conocían y no me veían capaz de eso, pero lo hice y le dije que era en serio "en una semana me voy a Londres" ya me vieron que lo decía en serio y me preguntaron, ¿qué?, ¿cómo? ¿por qué? no sabía responder a esas preguntas solo era una sensación de dejar todo atrás y empezar de nuevo. Tachón y cuenta nueva, realmente no estaba contento con la vida que me había quedado en el pueblo, y quería cambiarla, Nada, me iba bien por aquí y era lo que necesitaba... Reiniciar.
Una despedida.... indefinida.
Sabía muy claro que no iba a ganar dinero para enviarlo a mi país... ¿para qué? ¿para que se lo lleven en tasas e impuestos y luego se los gaste los hijos de fulano y mengano? paso, mi país estaba muy quemado por tanta corrupción y favoritismos hacia otros. Solo me propuse volver con el mismo dinero que me llevé, y así lo hice.
Llegué al aeropuerto de San Javier conduciendo mi padre y mi madre atrás (mi hermano no vino ya que trabajaba) y si no es por el GPS no llegábamos ya que este aeropuerto esta un poco perdido la verdad.
Finalmente llegué, nada más llegar mi madre me dijo "estas seguro" respondí "sí, estoy seguro, no se lo que hago pero necesito volver a empezar" antes de llegar a la fila del detector de metales, se despidieron de mí mi madre una y otra vez si sabía lo que hacía y yo dándole una y otra vez una afirmación, viendo que no me iba a echar atrás, me dijo "ten cuidado y si quieres volver aquí estamos", luego fui hacia mi padre y siempre esperas una buena frase la cual te anima hacer lo que vas hacer y sirve de consejo para tu vida, aunque en el fue un poco rara y coloquial, y para ser sinceros me esperaba una cosa así "no se te ocurra pegarle una patada a un perro, que los ingleses los quieren mucho" fueron unas risas la verdad, pero era cierto.
Decidí avanzar e irme y mientras me iba miraba por el rabillo del ojo y ver a mi madre echarse a llorar, yo intentaba hacerme el duro, pero no podía y me desmoroné llegando al detector de metales. Pero era lo que había, luchar por lo que uno quiere y cree, y así lo hice.
Tenía muy claro que no iba a volver por mucho que me doliese ver ese estado, pero había que ser fuerte y seguí en la cola de la puerta de embarque, quizás el más joven de todos los que iban a embarcar, todos eran jubilados ingleses. Pero pensé.
"Bye, bye Antas, see you London"

miércoles, 20 de mayo de 2015

Inicio de una nueva libertad de expresión.

Hoy inicio un blog sobre lo difícil que es pensar diferente en un pueblo... Donde lo que tu piensas puede ser boicoteado y atacado, hasta cierto punto que llega a la humillación o a la involucración de terceras personas que no vienen a cuento.

Para los que no me conocen me llamo Antonio Galera Ballesta, nacido en Antas (un pueblo de Almería) mi historia comienza cuando me fui y regresé, esperando cambios en la sociedad, más luchadora y más ilusionada. Pero todo lo que he visto es todo lo contrario...

Llegué de un país donde todo el mundo es aceptado, da igual tu cultura,tus ideas, tu religión, tu sexualidad. etc. Concretamente una ciudad que para mi siempre será una de las más importante de mi vida Londres. Allí aprendí no solo a convivir y administrarme, a ser más persona. a escuchar a la gente, su opinión, su vida, su buenos, sus malos, sus ¿por qués?... todo.

Hoy inicia una libertad, sin insultos, sin ataduras, sin que te veas obligado a callarte, sin recibir consecuencias malas, hoy inicia el "Inicio de una libertad de expresión".